Nos seguimos moviendo, incansables, con muchas ganas recorremos de sur a norte Tailandia. Buscábamos la playa, recuerdo que soñábamos y planeábamos conocer las increíbles playas, esas de paisajes de película de Hollywood, ni bien llegáramos al país. Pero como siempre los planes son solo eso, planless.

No se porque razón encaramos para el norte, para el lado contrario. Las playas en Tailandia están al sur. Algo nos llevo, seguramente el viento, a tomarnos un tren, boicotear nuestros planes de arenas blancas y aguas transparentes y encarar las montañas, respirar el aire que baja de las montañas que rozan la frontera con el país vecino de Myanmar y dejarnos llevar por la constante belleza de esta increíble region y su 24/7 sonriente gente .

Que Pad Thai, que Muay Thai, que thai vez me quede a vivir acá, de eso no hay duda. Nos hemos encontrado con una calidad de gente con la que no me rodeaba desde hace un largo rato.

Uno de nuestros primeros destinos, una vez que dejamos atrás la loca Bangkok, fue visitar la antigua capital de lo que era Tailandia, antes de ser la Tailandia que hoy todos conocemos. Nos dirigimos a la ciudad de Ayutthaya, 2hs en tren en dirección recta hacia China, saliendo desde la capital.

Alquilamos una flor de motoneta, seteamos el GPS en modo off, nos dejarnos llevar por el color de los arboles y lo pintoresco de las calles, para decidir donde doblar.

Sumate a este día de aventuras en Ayutthaya, Tailandia, en donde cualquier cosa puede llegar a pasar..